¿Silla de ruedas eléctrica o scooter?

El mercado actual está en continuo movimiento y evolución, siendo cada vez más amplia la gama de productos existentes y las necesidades específicas que éstos pueden cubrir para la mejora de la vida de los usuarios. Si nos centramos en movilidad, son muchas las sillas de ruedas existentes que mejoran la autonomía de los usuarios, pero cada vez son más conocidos los scooters, que a primera vista puede parecer que cubran necesidades parecidas a las que cubre una silla eléctrica pero... ¿Es esto verdad? ¿Qué diferencia a una silla eléctrica de un scooter?

A primera vista, los scooters puede parecer que cubran necesidades similares a una silla eléctrica, pues ambos disponen de baterías (aunque algunos scooters se mueven con combustible) y ambos se mueven con bastante facilidad en el exterior. Sin embargo, el fin de los scooters en un primer momento, no es cubrir las mismas necesidades que la silla eléctrica. Por un lado, los scooters son más rápidos y pueden tener incluso más autonomía que las sillas eléctricas, el asiento suele situarse más vertical y un poco más alto, algo que da al usuario la posibilidad de tener mayor visión. No obstante, son más largos que cualquier silla eléctrica, algo que los limita en favor de éstas, ya que en calles estrechas o lugares poco espaciosos de radio de giro reducido podemos tener dificultades para maniobrar.

Los scooters disponen de gran autonomía, por lo que su uso se desarrolla principalmente en exteriores, y aunque algunos son excesivamente bajos y pueden aparecer problemas a la hora de superar algún pequeño obstáculo, la realidad es que responden muy bien a las exigencias normales de las ciudades. Por el contrario, las sillas se adaptan mejor a su uso en interiores, ya que disponen de un ángulo de giro más reducido (como las sillas de tracción central), pero su uso en exteriores, en determinadas circunstancias, se ve limitado. Por otro lado, algo que beneficia a las sillas de ruedas eléctricas es que, al contrario de los scooter, tienen mayor capacidad de adaptabilidad a las necesidades específicas de un usuario, pudiendo ser adaptadas conforme a las necesidades de éste en su propio beneficio, aunque estas adaptaciones hacen encarecer considerablemente el precio de las sillas eléctricas.

Los scooters son perfectos para desplazamientos para personas mayores y personas con movilidad reducida que son capaces aún de dar unos pasos o no, pero tienen suficiente autonomía y control de su tronco superior para poder manejar el scooter con total control. Por el contrario, las sillas de ruedas eléctricas, al tener mayor capacidad de adaptabilidad, resultan útiles para un mayor número de usuarios sin necesidad de disponer de la movilidad del tronco superior necesaria para manejar un scooter.

Escríbenos si quieres probar los scooter o alguna silla eléctrica y te diremos el Centro InterOrtho más cercano para poder hacerlo!

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